Tratamiento de azulejos

En este artículo vamos a resolver varias cuestiones de interés relacionadas con la colocación de azulejos, la limpieza, la decoración de estos materiales, cómo restaurarlos y, por supuesto, el precio de los mismos. ¡Sigue leyendo para más información!

Los azulejos son uno de los materiales más empleados en el mundo de la construcción para llevar a cabo tanto el pavimentado del suelo, así como el revestimiento de las paredes. Estos materiales, conocidos también como ladrillos de azulejo, son piezas alfareras hechas de cerámica. A diferencias de las baldosas, estos tienen un espesor más fino y una de sus caras ha sido vidriada —o lacada— con el fin de proporcionar diferentes diseños para decorar el hogar.

Los azulejos, ya sean azulejos para el baño, la cocina o para el piso de toda la vivienda, están disponibles en una gran cantidad de diseños —como los que tenemos en MatMap—. Las opciones son infinitas, pudiendo encontrar azulejos de un solo tono, azulejos con pulidos, mates y con diferentes texturas, incluidos algunos con imitaciones perfectas de otros materiales, como la madera. Estos pueden adaptarse a cualquier espacio de la vivienda sin complicaciones.

Cómo poner azulejos

La colocación de los azulejos en el hogar, ya sea para pavimentos o para revestimientos, es un proceso relativamente sencillo. Con unas nociones básicas, cualquier persona puede hacerlo en su propia casa y resolver cuestiones como por dónde se empieza a poner azulejos o con qué se pegan los azulejos. Para ello, lo único que tienes que tener en cuenta son los siguientes consejos:

¿Qué materiales necesito para colocar azulejos?

Para colocar azulejos es necesario contar con los siguientes materiales:

  • Cortador de azulejos, maza de goma, martillo, lijas, cincel, llana dentada, llana plana de goma, un nivel de burbuja, metro, gafas, guantes, cemento de cola, pasta para juntas, cuñas y cruceta de plástico.

Por dónde se empieza a poner azulejos

Los siguiente que debemos saber es por dónde se empieza a poner azulejos. De esta forma evitaremos sorpresas mientras estamos trabajando y problemas en el resultado final. La colocación es clave. Así pues, aunque vayas a alicatar pared y suelo, debes empezar por las paredes. Debes asegurarte de colocar la primera fila de azulejos del suelo junto a la pared. De esta forma los azulejos de la pared quedarán encima de los del suelo, evitando filtraciones —sobre todo, en el cuarto de baño— y que, posteriormente, no encajen los azulejos del suelo.

En el caso de las paredes, el orden que debes seguir siempre es de izquierda a derecha, de abajo a arriba. Es importante que midas la pared, en primer lugar, para calcular cuántos azulejos enteros necesitas. Cuando vayas a comenzar con las hiladas, asegúrate de que las partes cortadas de los azulejos quedan colocadas en los lugares que menos se ven, aunque todo depende de la forma en la que quieras colocar los azulejos.

En el caso del suelo, debes empezar por el centro de la habitación —sobre todo si has elegido un diseño a cartabón—. Es importante que traces un eje y sitúes las baldosas en forma de cruz. En caso de elegir un diseño a escuadra, seguiremos un orden de dentro de la habitación, hacia afuera.

Con qué se pegan los azulejos

Respondiendo a la cuestión de con qué se pegan los azulejos, debes tener en cuenta que estos se adhieren a las superficies con cemento. Puede ser cemento de cola, como mencionábamos más arriba, o cualquier otro tipo de cemento. Debes preparar la mezcla según las especificaciones del fabricante.

Existen productos específicos, como es el caso del pegazulejo, un adhesivo que cuenta con cemento como base, además de resinas y aditivos, y que se utiliza para pegar azulejos, losetas y otros tipos de cerámicos en diferentes superficies. 

Cómo poner azulejos, paso a paso

Para poner azulejos debes seguir los siguientes pasos:

  • Toma medidas a la habitación: Para calcular el material necesario, lo primero que debes hacer es tomar las medidas de la superficie que vas a alicatar. Debes calcularlo en metros cuadrados. En el caso de las paredes tienes que medir el alto por el ancho de todas las paredes de una misma habitación y sumarlo. En el caso del suelo debes multiplicar el ancho por el largo únicamente. En cualquier caso, debes tener en cuenta la superficie que no puede ser alicatada como, por ejemplo, el espacio para las puertas o ventanas, así como el espacio para la bañera… —la cual será restada al total—. Otra cosa que debes tener siempre en cuenta es que a las medidas que obtengas debes sumarle un 10% más de azulejos para completar el material en caso de que se rompa algún azulejo, para cortarlos… Para conocer cuántos azulejos necesitas puedes medir el ancho por el alto de uno de ellos y dividirlo entre el total de la superficie de la pared, por un lado, y del suelo, por otro. Los packs de azulejos indican también la cantidad en metros cuadrados para la que rinde.
  • Retira los azulejos antiguos: Antes de colocar los nuevos azulejos debes retirar los que ya tenías. Para ello, debes utilizar el cincel —con el cual harás palanca— y el martillo —para despegarlos—.
  • Prepara la superficie: Tanto si es para revestimiento como para pavimentado, el tercer paso es rascar o lijar la pared o el suelo con el fin de que se queden nivelados y uniformes, listos para alicatar.
  • Preparar las superficies: El lijado no es lo único que debes hacer antes de proceder al alicatado. También debes asegurarte de que no queda ninguna grieta o zona con moho —que deberá ser tratado con un material especial—, así como que el suelo esté perfectamente nivelado. En este último caso será necesario hacer uso del nivelado de burbuja para comprobarlo —la diferencia no debe ser nunca mayor de 3 mm, tanto en suelo como en paredes—. Ten en cuenta que la pared debe estar limpia de polvo para que los adhesivos se adhieran perfectamente. En la temporada de calor es recomendable que humedezcas las superficies para que el cemento no se seque tan rápido y se adhiera mejor a los azulejos.
  • Decide la forma en la que vas a colocar los azulejos: Puedes optar por varios diseños típicos para las paredes, como la junta corrida horizontal, en fila india, a matajuntas —o junta corrida—, a matajuntas desplazada, línea cruzada, espiga estrecha… Ello influirá en el efecto final de la habitación. En el caso del suelo, puedes optar por dos diseños tradicionales. Estos son: a escuadra —en paralelo a las paredes— o a cartabón —en diagonal a las paredes, el efecto de este diseño agranda el espacio visual—.
  • Prepara la mezcla de cemento: Lo siguiente que debes hacer es preparar el cemento con cola. Para la mezcla debes seguir las proporciones indicadas por el fabricante.
  • Comienza a alicatar: Aplica el cemento sobre la pared o el suelo con ayuda de la espátula. Debes colocarlo de abajo hacia arriba y de izquierda a derecha, pero ten en cuenta que no debes cubrir toda la pared de golpe, únicamente de hilada en hilada. En el caso del suelo, el espacio abarcado debe ser de 1 metro cuadrado, aproximadamente. También debes colocar un poco de cemento en el azulejo para que este se adhiera mejor. Cuando lo coloques sobre la pared o sobre el suelo, presiona y golpea ligeramente con la maza de goma para que se asiente sobre la pasta. Utiliza el nivel de burbuja para asegurarte de que ha quedado nivelado. En caso contrario vuelve a golpear con la maza de goma hasta que se acople. El orden que seguiremos para colocar los azulejos en suelo y pared es el especificado en el apartado “Por dónde se empieza a poner azulejos”.
    1. Coloca una cruceta: Una vez esté pegada la primera de las piezas, coloca una cruceta en la esquina superior derecha para crear el espacio para las juntas. Debes hacer lo mismo con todos los azulejos de la fila.
    2. Encuentro con otra pared: Al llegar a otra pared —ya sea durante el revestimiento o el pavimentado— deberás cortar el azulejo para ajustarlo al espacio restante. Mide el hueco que te queda y réstale el doble de la medida de la junta —para dejarla por cada lado—. Marca la zona por la cual debe ser cortado el azulejo con un lápiz y por la parte de atrás.
  • Rejuntar: El siguiente de los pasos, una vez que todos los azulejos han sido colocados y ha pasado el tiempo de secado recomendado por el fabricante, es rejuntar. Para ello necesitaremos la llana plana de goma y la pasta de rejuntado. Presionaremos sobre la pared y haremos movimientos en forma de abanico con pasadas horizontales y verticales para que las juntas se rellenen perfectamente.
  • Limpia los azulejos: Por último, procede a la limpieza de los azulejos. Puedes ayudarte pasando de nuevo la llana de goma —tras haberla limpiado—. Así mismo, puedes usar una esponja ligeramente humedecida. Ten cuidado con las juntas, no hagas demasiada presión.

En el caso del suelo, nos encontramos con un aspecto extra a tener en cuenta. Este es el rodapié. Por lo general, éste se coloca sobre el suelo cubierto de azulejos, pero con la pared sin ellos. Es decir, cuando la pared está pintada exclusivamente. Lo que debemos hace en este caso es colocar la pieza que hará de rodapié sobre la superficie y con un lápiz trazar una línea recta hasta el final —cuando llegamos a otra pared—. Este paso se hace para identificar la zona en la cual debe colocarse el cemento y que debe ser humedecida previamente para facilitar el agarre.

Cómo limpiar los azulejos

La limpieza de los azulejos es muy sencilla. Estos están hechos de materiales muy resistentes al desgaste, por lo que pueden ser tratados sin miedo a que se corroan con diferentes productos. Por lo general, los azulejos del baño son los que más se ensucian —al igual que los de la cocina—. Si te estás preguntando con qué puedo limpiar los azulejos del baño —o más bien con qué producto limpiar los azulejos del baño y con qué limpiar los azulejos de la cocina—, la opción que más te recomendamos es vinagre diluido en agua y, en caso de manchas más complicadas, amoniaco.

Con qué limpiar los azulejos del baño: Vinagre

En este caso lo que debes hacer es utilizar vinagre blanco. Éste sirve para eliminar las manchas. Para ello, debes mezclar una gran cantidad de vinagre blanco con agua sobre un pulverizador. Después debes aplicar la disolución sobre los azulejos y, a continuación, frotar con una esponja. Por último, utiliza un paño limpio y mojado con agua para retirar los restos de la mezcla.

Con qué limpiar los azulejos del baño: Amoniaco

En este último caso, deberás mezclar dos cucharadas soperas de amoniaco en un cubo de agua caliente. Debes ayudarte con un estropajo para ir frotando la superficie. Por último, tendrás que hacer uso de un trapo seco y limpio para retirar la disolución y evitar que se forme moho. No te olvides de utilizar guantes para evitar dañarte las manos y ten cuidado con las salpicaduras en los ojos y la ropa.

Otras opciones para limpiar azulejos

Aparte de las opciones explicadas, también podemos proceder a la limpieza de los azulejos con disoluciones de vinagre y limón —que actúan gracias a sus propiedades ácidas—, con bicarbonato de sodio —por su poder desengrasante y desincrustante—, alcohol de quemar —para darles mayor brillo— y ácido bórico —por su efecto antihongos y moho—.

Cómo limpiar las juntas de los azulejos

Para responder a la cuestión de cómo limpiar las juntas de los azulejos tenemos dos opciones, básicamente. Éstas son:

  • Cepillo de dientes: Si lo que queremos es blanquear la junta, entonces podemos optar por frotarlas con un cepillo de dientes bañado en lejía. También podemos utilizar pasta de dientes y frotar directamente sobre las juntas.
  • Productos específicos para blanquear juntas: Otra forma con la cual podemos poner solución al interrogante de con qué limpiar las juntas de los azulejos es con productos específicos que podemos adquirir en el supermercado. Estos aplican una nueva capa de pintura blanca por encima de las juntas dejándolas como nuevas.

Cómo pintar los azulejos

¿Te has cansado del color de tus azulejos y te gustaría darles un nuevo aspecto? En ese caso, es conveniente que tengas en cuenta las recomendaciones que te proponemos a continuación.

¿Cómo elegir la pintura para los azulejos?

Tanto si te estás planteando con qué pintar azulejos de baño, así como de qué color pintar los azulejos de la cocina, es importante que tengas en cuenta —en primer lugar— el tipo de pintura que necesitas para los azulejos. El producto ideal para pintar los azulejos es el esmalte. Este producto proporciona una mayor adherencia y el resultado final es más resistente y elástico que muchas otras pinturas. Además, los esmaltes están disponibles en distintos acabados como el mate, el brillo y el satinado. Los podemos encontrar con base de aceite —o esmalte sintético— y con base de agua —o esmalte acrílico—.

El esmalte sintético, por lo general, suele ofrecer resultados más resistentes a la humedad y más brillantes. Se seca muy rápido y puede ser limpiado con aguarrás o disolvente. En el caso contrario, el del esmalte acrílico, éste no resulta tan brillante, pero es muy resistente a las manchas, además no amarillea. Este puede ser lavado con agua y jabón.

Cómo pintar los azulejos del cuarto de baño y cocina

Para pintar los azulejos del cuarto de baño lo primero que debemos hacer es limpiarlos. Asimismo, deberemos utilizar una pintura hecha con esmalte para que el acabado sea más resistente. Un truco para que el resultado final sea perfecto es utilizar una brocha, en primer lugar, y a continuación repasar con un rodillo de espuma compacta —con poro cero— que alisará los pequeños relieves. Además, antes de aplicar la pintura, es aconsejable que la removamos muy bien con una espátula con movimientos de abajo hacia arriba para asegurar la perfecta homogeneización del color. Por último, deberemos proceder a la limpieza de los azulejos esmaltados. Para ello, es fundamental que dejemos pasar dos o tres días desde su aplicación y limpiarlos con un trapo mojado con agua. Al pasar unos siete días deberemos limpiarlos con un detergente suave.

De qué color pintar los azulejos de la cocina

Podemos elegir el color que queramos siempre que la pintura esté hecha de esmalte. Como recomendaciones, cuando vayas a elegir el color de la pintura, ten en cuenta lo siguiente:

  • Debes elegir un color que combine con el estilo de la cocina. Busca los tonos predominantes.
  • Opta por estilos atemporales y duraderos que no creen estridencias, de esta forma no te cansarás tan rápidamente del color de tus azulejos.

Cómo tapar agujeros en azulejos

Si te estás preguntando cómo tapar agujeros en azulejos en este apartado tienes la solución. Para ello, debes adquirir masilla especial para enlucir, alisar y tapar grietas. Tapar agujeros en azulejos es un proceso muy sencillo, pero si quieres que el resultado sea profesional, entonces debes seguir los siguientes pasos:

  1. Limpia el agujero: Por lo general, estos suelen contener tacos en su interior —razón por cual suelen ser agujereados. Lo primero que debes hacer es retirarlos. Para ello, puedes ayudarte con unos alicates o pinzas de metal. Después, pasa un trapo o un paño húmedo para asegurarte de que no queda suciedad en su interior.
  2. Cubre el agujero con masilla: Una vez que lo hayas limpiado, procede a cubrir el agujero con masilla. Asegúrate de retirar el exceso cuando se haya tapado el agujero.
  3. Lija el azulejo: Cuando la masilla se haya secado, lo siguiente que debes hacer es limpiar bien toda la superficie y, a continuación, proceder a lijar la pieza —únicamente por la zona en la que estamos trabajando—. Puedes ayudarte con una lija de grano fino para ello.
  4. Pinta el azulejo: Después de haber dejado la superficie de masilla lisa, a la misma altura que el resto de la pieza, lo que debes hacer es retirar el exceso de polvo generado. Lo siguiente será proceder a pintar el azulejo. Debes utilizar un pincel pequeño y un color que sea idéntico al azulejo. También puedes optar por pintar toda la pieza.

Ideas para disimular agujeros en azulejos

Si no quieres hacer uso de masilla, puedes optar por algunas ideas para disimular agujeros en azulejos, como taparlos con otros objetos, como los espejos u otros muebles. También puedes aprovechar los agujeros para colgar otras piezas. Otra idea para disimular agujeros en azulejos es utilizar ventosas con perchas sobre las cuales colgar las toallas, por ejemplo, o los trapos de la cocina.

Precio de los azulejos

Si estás pensando en comprar azulejos para pavimentar o para revestir suelo y paredes, entonces has llegado al lugar ideal. En MatMap tenemos los mejores precios en cerámicos de ocasión y cerámicos recuperados. Nuestras piezas han sido recuperadas de partidas sobrantes o descatalogadas, así como de derribos. Estos están listos para ser utilizados. ¿Cuánto cuesta el metro cuadrado de azulejo? En MatMap puedes encontrar verdaderas ofertas desde 4,37 € el metro cuadrado.

Abrir chat